CABRA DEREZABRA (Коза-дереза)

05.03.2017

PARTE 1

En una aldea vivía una pareja de ancianos. Un domingo el abuelo fue al mercado y compró una cabra. Al día siguiente pidió a su mujer que la llevara a pastar. Cuando volvieron por la noche a casa, el anciano le preguntó a la cabra:

- Mi querida cabra, mi bonita cabra, dime: hoy ¿has comido bien?, hoy ¿has bebido bien?

- No, abuelo, no he podido comer ni beber. Solamente, al pasar por un puente he comido una hoja verde. Al pasar por una presa he bebido un trago de agua fresca.

Se enfadó el anciano y echó de casa a su mujer.

Al día siguiente fue con la cabra el mismo. Después de pasar todo el día en la pradera, a la vuelta él volvió a preguntarla:

- Mi querida cabra, mi bonita cabra, dime: hoy ¿has comido bien?, hoy ¿has bebido bien?

- No, abuelo, no he podido comer ni beber. Solamente, al pasar por un puente he comido una hoja verde. Al pasar por una presa he bebido un trago de agua fresca.

Entonces el anciano entendió que la cabra le había mentido y que él había echado de casa a su mujer por su culpa. Se enfadó y decidió a devolverla. Pero por el camino la cabra se escapó. 


PARTE 2

La mentirosa cabra fue al bosque y vio una casita. Entró y se escondió tras la chimenea. 

La casa era de una liebre. Cuando ella volvió por la tarde notó que la puerta estaba abierta. Entonces gritó: 

- ¿Quién, quién está en mi casita?

Escondida como estaba detrás de la chimenea, la cabra le contestó:

- Yo soy la cabra-derezabra,
En mercado me compraron
y a ser mala me educaron.
Soy capaz de atacar,
Cornear y patear.
¡Ten cuidado que te atrapo!

La liebre se asustó mucho y se fue corriendo. 

Luego se sentó bajo un roble, llorando. 

Pasaba por allí un astuto zorro y éste le preguntó:

- ¿Qué te pasa, querida liebre? ¿Por qué estás llorando?

- ¡Es que a mi casa, zorrito, ha entrado un animal terrible!

El zorro le dijo:

-No te preocupes, yo iré y lo echaré de tu casa.

- Pero ¿cómo lo vas a conseguir?

- Lo lograré, ya verás.

Ya en casa de la liebre el zorro gritó:

- ¿Quién, quién está ahí?

Y oyó la respuesta desde la casa:

- Yo soy la cabra-derezabra,
En mercado me compraron 
Y a ser mala me educaron.
Soy capaz de atacar,
Cornear y patear.
¡Ten cuidado que te atrapo!

El zorro se asustó mucho y se fue corriendo hasta donde estaba la liebre.

- No he podido echarlo, - dijo a la liebre. - Le tengo miedo.

La liebre volvió a estar muy triste. Pasó después por allí un fiero lobo. Vio a la liebre y le preguntó:

- ¿Qué te pasa, querida liebre? ¿Por qué estás llorando?

- ¡Es que a mi casa, lobito, ha entrado un animal terrible!

Le dijo el lobo:
-Tranquila, yo lo expulsaré de tu casa.

- ¿Cómo lo vas a conseguir, si lo ha intentado y no ha podido el zorro?

- Yo sí podré, ya verás.Fue el lobo a casa de la liebre y gritó:

- ¿Quién, quién está ahi?

La cabra, escondida, le contestó:

- Yo soy la cabra-derezabra,
En mercado me compraron
y a ser mala me educaron.
Soy capaz de atacar,
Cornear y patear.
¡Ten cuidado que te atrapo!

Se asustó el lobo y se fue corriendo. - Tampoco he podido, - dijo a la liebre. - Le tengo miedo. 

La liebre volvió a estar desesperada. Ya era de noche cuando la liebre se sentó, llorando, en la orilla de un río. Al oír su llanto, salió del agua un cangrejo y le preguntó:

- ¿Qué te pasa, querida liebre? ¿Por qué estás llorando?

- ¡Es que a mi casa, cangrejito, ha entrado un animal terrible!

El cangrejo le dijo:

- ¡Yo lo echaré!

- Pero ¿cómo lo vas a conseguir, si no han podido ni el zorro, ni el lobo?

- Yo sí podré, ya verás.

Cuando llegó a casa de la liebre, gritó:

- ¿Quién, quién está ahí?

Una vez más la cabra contestó:

-  Yo soy la cabra-derezabra,
En mercado me compraron
y a ser mala me educaron.
Soy capaz de atacar,
Cornear y patear.
¡Ten cuidado que te atrapo!

Pero el pequeño cangrejo no le hizo caso, se acercó poco a poco a la chimenea y dijo:

- Yo soy cangrejo de río,
y ¡sé pellizcar al enemigo!

¡Y pellizcó a la cabra con sus pinzas! 

Ella corrió hacia salida y nunca, nunca más la volvieron a ver. Entonces la liebre, muy feliz, dio las gracias al pequeño cangrejo y por fin pudo volver a su casa.



*En original Дереза (Derezá) -  Lycium, un arbusto denso y espinoso, muy extendido en Ucrania.